El agua en la que cocinas la pasta puede ser tu mejor aliada en la cocina. Muchas personas simplemente la tiran, pero en realidad es un ingrediente valioso que puede realzar tus platos. El agua de la pasta contiene almidón, lo que la hace ideal para espesar y enriquecer salsas.
Cuando cocinas pasta, parte del almidón de la pasta se libera en el agua. Este almidón le da al agua propiedades que pueden ayudarte a hacer tus salsas más cremosas y sabrosas. Solo unas cucharadas de este agua pueden convertir una salsa ordinaria en un plato exquisito.















