El problema más común es no seguir la receta. Esto puede parecer obvio, pero vale la pena repetirlo. Una vez que tu pan esté subiendo de manera constante y saliendo bien, puedes comenzar a experimentar. Pero hasta entonces, tu plan debe ser elegir la receta correcta y seguirla exactamente.<br><br>La receta correcta debe listar los ingredientes por peso, no por volumen. Medir la harina en tazas y onzas es extremadamente inexacto y puede llevar a todo tipo de problemas con la fermentación y el aumento de la masa.<br><br>Utiliza recetas que indiquen las cantidades en gramos. Esto significa que necesitarás una balanza de cocina digital. Son económicas y absolutamente necesarias.<br><br>Aun con una buena receta, tu pan puede no subir. Pero si sabes que la has seguido exactamente, es más fácil determinar cuál es el problema.